Casa Montes
El viajero, en una talabartería pequeñita, que huele a cuero y a grasa, y que tiene un amo orondo y bien nutrido, que casi no cabe dentro, compra una testera de cuero.
[...]
El niño mira para el viajero, saca del cajón la pluma y la tinta, y, con una hermosa caligrafía de pendolista bisoño, pone detrás de la testera, sobre el crudo cuero: "Casa Montes. Guadalajara, 6 de junio
de 1946."
Camilo José Cela, Viaje a la Alcarria.