July, 1885
Sleep, sleep, happy child!
All creation slept and smiled.
Sleep, sleep, happy sleep,
While o'er thee doth mother weep.
William Blake
Having to bury your three children in the less than a month should be unbearably painful; the gray-white tombstones of the brothers Pilar, Amalio and Mariano, three bothers, each one buried beside the other in July, 1885 reflects it perfectly.
Enterrar a tres hijos de corta edad en menos de un mes debe ser insoportablemente amargo; las lápidas de mármol blanco grisáceo de Pilar, Amalio y Mariano: tres hermanos, enterrados uno junto al otro, en julio de 1885 lo reflejan perfectamente.
I cannot imagine what their parents felt during the fourth cholera epidemic in the century, after several years of drought and bad harvests, with commerce collapsed due the widespread panic and under a government quarantine; supported only by doctors, apothecaries and priests, then had to read the bishops' letters blaming them for their loved and dead people as Divine retribution for their sins.
There it was more than 120.000 deaths during the episode despite that the last day of March Jaime Ferrán y Clua learned the discovery of an effective vaccine to the Parisian Academy of Sciences. The government discarded its use and practically boycotted it by law.
No alcanzo a imaginar lo que deberían sentir sus padres durante la cuarta epidemia de cólera del siglo tras varios años de sequía y malas cosechas, con el comercio bloqueado por el pánico y la cuarentena forzosa del gobierno; recibiendo ayuda sólo de médicos, boticarios y sacerdotes que luego leían pastorales que les culpabilizaban de sus muertos como azote a sus pecados.
Hubo más de 120.000 muertos pese a que Jaime Ferrán y Clua había comunicado en marzo a la Academia de Ciencias de París haber descubierto y probado -sobre él mismo y su familia incluídos- una vacuna efectiva, aunque su empleo fue desestimado por el gobierno y prácticamente impedido por real decreto allí donde se trató de poner en práctica.
Comments
Desgarrador, y interesante ver que aunque haya remedios siempre hay alguien en las Administraciones que es reticente a aplicarlos por no se sabe qué razones de Estado...
Las fotos y la historia rescatan del olvido una tragedia y una desidia.
En la mayoría de tus obras dejas el camino abierto a tus espectadores para que descubran la historia que hay detrás de la fotografía. Cada uno, pues, deja volar su imaginación. En la que presentas en este post, sin embargo, la realidad es tan locuaz y dolorosa que no nos queda más que el desgarro.
Mágnifica imagen, Luis. El sufrimiento en bandeja. De eso sabemos todos al menos un poco.
¡Bravo!
Voy a publicar un libro sobre la epidemia de cólera de 1885 y he visto estas fotos por casualidad. Moralmente, uno de los mayores culpables de los cerca de 120.000 muertos en España fue el Ministro de la Gobernación, Romero Robledo, que prohibió la vacuna del doctor Ferrán. Al igual que hoy, los políticos siempre enmedio. Ahí os pongo una frase recogida de un periódico de la época y que sirve perfectamente para cualquier época: “La epidemia colérica puede ya considerarse como localizada en Almería donde no tardará en desaparecer pronto, pues esperamos vernos libres de ella y sus obligados acompañantes los lazaretos y cordones. ¡Ojalá pudiéramos decir lo mismo del gobierno!”
Te falta el footnote.