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Quaerendo invenietis

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Enero 11, 2005

Intenso pesimismo

Espero que me agradezcan ustedes que no les explique el funcionamiento de la carrera de composición según la L.O.G.S.E. Créanme, hay cosas que es mejor que la humanidad no sepa, y no me refiero ni a vampiros, ni a la resurrección por medio de rayos de fragmentos de cadáveres recosidos. Frankenstein (el monstruo), junto con Igor, charlando sobre los flirteos de Drácula podrían haber elaborado algo más siniestro. Creo. O quizá no lo crea.

Lo peor es que, teóricamente, el plan es factible y hasta positivo. La parte mala es en la que los diversos profesores no necesitan coordinarse entre sí. Durante un periodo de casi nueve años, si contamos grado medio y superior.

Recientemente han venido a verme una plétora de exalumnos. Los que hayan enseñado quizá conozcan esa sensación ante un buen alumno. ¿Fui alguna vez tan joven? ¿Tan intelectualmente hermoso? ¿Tuve ese potencial? Es una sensación agradable. Si no sientes que has logrado que tu enseñando pueda superarte —otra cosa es ponérselo fácil, hay que seguir siempre aprendiendo—, poco impartes. Y es parte del proceso por el que los que fueron alumnos llegan a ser amigos.

Uno espera que estas joyas, cuando las hay, reciban siempre lo mejor. Pero son muchos ya los que han venido a verme con quejas amargas sobre lo que les están enseñando en el grado superior. Profesores hay que les hacen poner en pie y repetir: "sé que jamás estrenaré una obra". Que les dicen que el analizar la obra de otros autores es algo sin sentido. Que salirse de lo que dice "el libro" (como si no supieran que hay más de uno: quizá no lo sepan) es terreno baldío y baladí. Y que en todo caso, ellos no saben más que lo del (¿único?) libro que leyeron.

Una de mis exalumnas ha venido ya cosa de cinco veces a pedirme que le de clases: quiere aprender, no un título. Cuando la enseñé, era de las que con darle los índices, deducía todos los contenidos. Y alguna vez de las que vino le vi ojeras de las de sufrir intensamente por el tema de que no la enseñaban.

Otro de ellos me cuenta que durante casi un año le ha sostenido esta bitácora. Escaso sustento para alguien cuyos conocimientos técnicos rivalizan con los míos.

Algunos ya me han convencido y nos reunimos para ver obras y para que les enseñe algo. Con los otros, estoy casi convencido y caeré en breve.

Me tengo por un excelente profesor, pero no por el único ni el imprescindible. Me invade una profunda sensación de asco por el mal trato deliberado que veo que se está dando a gente valiosa en el conservatorio superior.

Necesito unos días para meditar qué hacer. Mi sentido mesiánico es nulo, pero no puedo dejar que gente maravillosa quede sin ayuda, si está en mi mano aportarla. Durante tres o cuatro días, o alguno más, aquí no habrá artículos nuevos, aunque leeré y contestaré los comentarios.

El intenso pesimismo del título se refiere a la viabilidad de los conservatorios si las cosas no mejoran.

Enviado por Carl Philip con fecha: Enero 11, 2005 11:05 PM

Comentarios

Enrique, ¿insinuas que nos dejas para irte a dar clases a Atocha? No me parece mal en absoluto, pero piensa que es importante enseñar bien a aquellos que pueden ser compositores superiores en potencia, no se si me explico. Si a mi me hubiera tocado un profesor espantoso en Fundamentos de Composición, probablemente me lamentaría de no haber escogido análisis. Sin embargo, gracias a las clases que estás impartiendo en el conservatorio a mi me entran cada día más ganas de estudiar Composición en el grado superior. No sólo sirver de ayuda para los talentos que pueda haber en el superior -que por otra parte, no dudo que los haya-. Pero también es importante que los alumnos "noveles" nos sentamos ayudados, encarados hacia la composición, también nosotros necesitamos buenos profesores. Si tú crees que eres un excelente profesor, cosa que se dice en todo el conservatorio, utiliza tu habilidad para predisponernos a la composición. Los profesores canallas pululan por doquier y los hay a miles. Es penoso que entre los músicos sea más frecuente casi que en cualquier otro tipo de profesores, pero es así. Hay mucho canalla, mucho descarado sin escrúpulos cuya intención es cobrar por desmoralizar alumnos pero también hay gente como tú. No pretendo parecer pelota, de hecho no me gustaría que se me tomara por tal cosa, pero es la vedad. Eres tan útil en Amaniel como en Atocha, pero piensa que los principiantes necesitan iniciarse, y por supuesto, iniciarse bien.

Un saludo

Enviado por: AM | con fecha Enero 11, 2005 11:43 PM

No insinuo tal cosa, queda tranquilo. Ojalá pudiera insinuarlo porque eso significaría que la voz de los alumnos tendría un peso, Lamentablemente no lo tiene. No, sólo debo pensar si enemistarme (más) con los del superior (algunos) ayudando a mis antiguos hijos, o dejarlos tirados —no por mi causa—.

Muchas gracias por los elogios. Me creeré un 10%, y aún así, ruborizan.

Enviado por: Carl Philip | con fecha Enero 12, 2005 12:40 AM

aunque no lo conozco personalmente ni he tenido el honor de recibir clases de usted, solo por leer el valioso contenido sé que sus alumnos no exajeran ya que, usted es un exelente profesor; si viviera en españa tamvién quisiera estudiar composición con usted.
refiriéndome a los profesores entre comillas; hay dos cosas que me hacen pensar: en primer lugar: estas personas no dominan la composició, no dominan el análisis, etc. y cubren su ignorancia con cualquier clase de excusas.
en segundo lugar: para eliminar la competencia ya que, al ser ineficientes en lo que hacen se cienten amenasado con cualquiera competencia potencial.
en mi País lamentablemente estas personas han poblado la univercidad donde estudié; también añadiría que, por politiquerías ya que, si alumno y profesor son de dos bandos contrarios el profesor no va a enseñar todo .
a todo profesor que lea este humilde comentario, dé lo mejor a sus estudiantes.

Enviado por: erik | con fecha Enero 12, 2005 03:08 AM

Es terrible leer esto. Realmente atroz. Y más aún cuando acabo de leer que en otros terrenos pasa exactamente lo mismo. Hacia dónde vamos?

Se convertirá la enseñanza de calidad en un reducto para privilegiados?

Existe salida a este estado de cosas?

Podrían los poderes públicos hacerlo peor?

Incógnitas. Y pesimismo compartido.

Un abrazo, Carl.

Enviado por: Tio Petros | con fecha Enero 12, 2005 01:55 PM

¿Os consuela de alguna manera si os digo que de alguna manera nos redimís?

Enviado por: Vailima | con fecha Enero 12, 2005 06:11 PM

Caramba, caramba... La verdad es que yo no tengo ni idea sobre cómo está la LOGSE en cuanto a formación musical, pero soy una hija de la LOGSE, y recuerdo perfectamente la frustración que sentía al ver la sombra de la ignorancia más abstrusa cerniéndose sobre mí a cada momento. Creo que aún estoy escapando de la infraformación recibida (y en proceso de recepción, te vayas a pensar que las unis están mucho mejor...)

En cualquier caso me apena mucho constatar que sigue sucediendo lo mismo en todas partes y que para aprender de veras hay que ir a tirarle de la manga a los pocos buenos profesores que aún quedan sueltos.

De todas formas, espero que siempre te quede el leve alivio (¡qué linda aliteración!) de saberte un buen profesor y de haber formado parte en esas joyas que dices, aún hay.

Un beso ohne Logse,
Cristina

Enviado por: Cristina | con fecha Enero 12, 2005 10:26 PM

Erik, gracias por tus comentarios. El punto que quería dejar claro es que hay más excelentes profesores, que no soy ningún iluminado con la solución única. Básicamente creo que tu última línea dice todo: "dar lo mejor a nuestros estudiantes". A lo que añado un pequeño truco propio: si no tratas a los alumnos como tontos, no se comportan como tontos. Las escasísimas excepciones no son gente que quiere aprender.

Tio Petros, en el caso de la música parece haber una firme voluntad de los poderes públicos de hacer que la enseñanza de la música se privatice y sea reducto de unos pocos —es bueno saber que por el momento estas instituciones privadas están siendo generosas en su política de becas—. Salida existe, más de una. Voluntad de implementarla, no lo creo. Es secreto a voces que la enseñanza musical es muy cara para el estado, en el sentido de que si mañana saliera una ley que eliminase los conservatorios no veo la posibilidad de que se le plantease una huelga general a ningún gobierno, así que por ahí se puede ahorrar. En otros terrenos que no sean musicales no sé si soy competente para opinar, aunque mi sospecha es que sí hay soluciones.

Vailima, siempre es agradable oírlo. Pero como puedes imaginar, el manto de redentor no es mi vestidura soñada. A mí lo que me gustaría es hacer bien mi trabajo y confiar en que la mayoría de la gente hiciera lo mismo. Con todo, muchas gracias por intentar consolarnos. Quizá porque tuve mis problemas en la carrera de composición, hasta que decidí mandar al traste la oficialidad y estudiar por mi cuenta, primero con la extraordinaria ayuda de Luis de Pablo y después de forma autodidacta, me siento muy afectado por historias como la que cuento. Sé de sobras lo que es estudiar durante años para llegar a un paraiso soñado y que de repente te arrojen a un estercolero. En todo caso, aparte de redimir, me gustaría ser redimido, que mucho lo necesito.

Cristina, la aliteración es encantadora —una de las muchas trivialidades sobre mi persona que nunca había contado aquí es que me gusta componer aliteraciones—. Me vas a permitir que dude de que alguna vez hayas estado al borde de la ignorancia, aunque eso lo hayas evitado por méritos propios y no por las bondades de la LOGSE. Saberme buen profe me satisface, pero no especialmente. Sólo consiste en ponerse en la piel del alumno y gustarte lo que enseñas —y en mi caso gustar es una palabra terriblemente insuficiente—.

Respecto a las joyas, suyo es el mérito y mío el privilegio de haberlos conocido.

Enviado por: Carl Philip | con fecha Enero 12, 2005 11:16 PM

Cosas parecidas he visto en escuelas de arte, colegios universidades, etc. Todo esto me decepciona mucho, yo tengo un concepto de "profesor" bastante personal, el profesor es alguien que influye en mi vida, que me enseña muchas cosas de las que parece mostrarme a través de los contenidos de una materia. Que puede guiarme, abrirme los ojos y ayudarme a pensar por mí mismo.

Desgraciadamente, casi siempre veo que los profesores no son más que personas arrastradas a una obligación laboral, y eso soy capaz de notarlo, me entristece ver como alguien que podía haber sido mi "héroe" es una persona común y corriente o peor todavía un "villano".

A veces esta dejadez no llega a ser el único problema, y los profesores se convierten en "personas con un conocimiento del que se aprovechan para sacar beneficios lucrativos" y pueden partir de esa laguna moral para aprovecharse de más cosas aparte del conocimiento, juegan con las personas, no tienen constancia de lo importante que pueden llegar a ser, del papel tan decisivo que juegan en mi vida. Basta un solo gesto para que pueda dejar de interesarme por la electrónica y mandarla a la maldita mierda, y luego alguien me ofrezca otro punto de vista (gracias a clases particulares que decidí tomar) para que ahora me guste.

Y es que soy una persona abierta a todo tipo de conocimientos, pero si me ponen barreras tan detestables como para asociarlas a temarios y cuestiones, soy capaz de ofuscarme, cuántas veces no habré querido cerrar los ojos para tratar de darme una segunda oportunidad y así disfrutar, pero han sido pocas las veces en las que lo he logrado.

Como aquella vez donde después de no aprobar ni un examen de historia en segundo de Bach y aprobar por los pelos consigo sacar un 8 en PAU. Son cosas que aunque intento quedar yo como máximo responsable (pienso que a lo mejor no estudié para septiembre tanto como la PAU, o que la PAU exige mucho menos que en mi colegio), no dejan de hacerme pensar.

Con esto me uno al pesimismo, pero no dejo de vislumbrar una esperanza, después de todo, no son pocas las personas que consiguen discernir este enorme fallo. Estoy seguro de que todos nosotros somos capaces de tomar medidas al respecto.

Enviado por: Porras | con fecha Enero 12, 2005 11:50 PM

porras, estoy deacuerdo contigo; ya que, en este mundo te encuentras de todo. en la uni, un profesor de guitarra me dijo: "es muy difícil enseñarle guitarra a un no vidente" él lo dijo porque solo quería darme clases por 5 minutos, incluso quise estudiar composición y pensaba tomar clases privadas, y el profesor me llamó ¡loco! pero, sé que habrá muchos buenos profesores que están dispuestos a compartir sus conocimientos como por ejemplo Carl.
Carl, usted habló que parte de su formación fue en forma autodidacta; me podría orientar como podría estudiar composición ¿qué libros, obras materias debo estudiar?
gracias.
Erik

Enviado por: erik | con fecha Enero 14, 2005 03:01 AM

A mí me han hablado bastante bien de uno llamado "Técnicas del siglo XX" (no me acuerdo bien del título), es de Vincent Persichetti.

Luego hay otro de notación que tiene buena pinta :) pero no recuerdo el autor

Enviado por: Porras | con fecha Enero 14, 2005 11:27 AM

Erik, el libro que te recomienda Carlos se llama Armonía del siglo XX, de Vincent Persichetti. En castellano sobre ese tema no hay mucho más, aunque puedes añadir el tratado de contrapunto de Diether de la Motte. Sobre orquestación, están bien los de Casella y Piston. Y lo mejor de todo es escuchar cuanta música se pueda, si es posible con partitura.

Yo he dado clases a no videntes, y he sido compañero de alguno mientras estudiaba contrapunto. Si el profesor quiere y hay posibilidad de que transcriban las partituras necesarias (en España la ONCE suele hacerlo), es perfectamente factible.

Existe material en CD-ROM sobre los instrumentos musicales que puede ser bastante accesible y de buena calidad.

Enviado por: Carl Philip | con fecha Enero 14, 2005 04:46 PM

Voy a intentar ser muy breve, porque con este tema puedo estar horas (o meses, de hecho estuve hace tiempo en un foro similar a este en el que una discusión parecida se mantuvo durante ¡más de un año!).

Creo que achacar a la LOGSE lo que realmente son deficiencias flagrantes en la formación del profesorado es errar el tiro y no poner el dedo en la llaga (el mismo CP dice que el sistema en teoría debería funcionar). Cuando me refiero a la formación no hablo sólo de que el profesorado "posea" los conocimientos necesarios para impartir la materia que imparte; también me refiero a la mínima actitud vital imprescindible para dedicarse a la docencia (que podemos resumir en "estar dispuesto a dar por encima de todo") y a la formación pedagógica básica para transmitir y ayudar a construir conocimientos a los alumnos.

Si estas deficiencias se están viendo cada vez más escandalosamente patentes es precisamente porque la LOGSE sube muchísimo el listón de exigencia al profesorado, por ejemplo:
-hay nuevas materias que no están en la formación de los actuales profesores, como Análisis, COmposición aplicada, por no hablar de Historia de la Orquestación (chúpate esa, anda que no hay que saber para impartir esta asignatura) o "Composición para la música con medios audiovisuales"
-el currículo es mucho más complejo (y tengo que añadir que interesante) que el anterior, en el que todo dependía del magisterio de a menudo el único profesor de la especialidad. Ahora los alumnos tienen hasta 12-13 asignaturas por curso (alguna materia puede ser supreflua, pero muchas de ellas son interesantísimas y hasta imprescindibles, yo en cuanto a la especialidad de Composición citaría Electroacústica e Informática, Taller de Composición, segundo instrumento, Análisis de la Música Contemporánea, etc.) y todos, los profesores de la especialidad y los de las complementarias, deben (deberían) adaptarse a ello.

Estos problemas se resumen en uno: pretender impartir clase en LOGSE con la mentalidad tradicional lleva al desastre absoluto. Por lo tanto, son necesarios "nuevos profesores". O bien los que ya en el plan anterior reconocieron estas carencias y fueron "reformistas", y me consta que Carl Philip es uno de ellos, yo de alguna manera espero serlo también; o bien los profesores tradicionales se reciclan, sea por propia autoexigencia o "incentivados" por la administración, o bien directamente hay que buscar nuevos profesores.

Evidentemente, donde se ha implantado el nuevo plan sobre estructuras anteriores sin la más mínima presión para que cambien, el fracaso estoy asegurado. Entiendo, por lo que conocí en su día y por las noticias que me llegan, que Atocha es uno de los Centros prototípicos de esta lamentable situación. Pero insisto, echar piedras sobre el tejado de la LOGSE sería injusto y contraproducente. Estoy seguro de que la intención de Carl Philip no era decir que lo que hay que hacer es volver al plan anterior. Él sabe (y sufrió en su día) que esta situación era igual de mala en su día. Ahora es sólo más flagrante, porque antes los Conservatorios estaban apalancados en un plan hecho a la medida de su realidad, y que no les presionaba lo más mínimo, y ahora los desequilibros son evidentes. ¿Cuántos alumnos "engañados" teníamos por compañeros entonces, si no lo fuimos nosotros mismos en su momento? ¿Más de un 50%? ¿Más de un 70%? Ahora lo que pasa (o yo al menos espero que vaya pasando) es que el alumnado sea cada vez más consciente de este problema, que les atañe a ellos en primerísimo lugar.

Por supuesto, la LOGSE tiene sus problemas. Y su aplicación más aún. Tener lo que a mi entender fue una notable valentía de cambiar las estructuras legales, pero sin tocar en absoluto a los Centros y sus profesionales es realmente la gran tara de la LOGSE. Hace mucho se debía haber reformado la LOGSE para reforzar sus objetivos. No sólo no se hizo, sino que lo poco que la LOCE toca a las enseñanzas musicales es para echarse a temblar, una regresión completa. No tengo muchas esperanzas de que la nueva reforma de la LOCE tenga muy en cuenta a las enseñanzas musicales.

Si, como dice Carl Philip, estamos asistiendo a un auge de ciertos centros privados, esto desde luego no es por una mayor bondad intrínseca del entorno privado para gestionar este tema, sino porque estos Centros (allí donde el apoyo político y económico lo ha permitido), les ha posibilitado empezar "de cero" en muchos sentidos, y más o menos, por aciertos y errores, los resultados son fácilmente mejores, al menos por ahora. No debemos olvidar que centros de este tipo disponen de unos medios que nos parecen ciencia-ficción a otros.

Los Centros públicos, atenazados por las estructuras tradicionales sin tocar, no pueden, en general y salvando loables esfuerzos con mayor o menor coordinación, acometer la necesaria transformación de la enseñanza que es cada día más urgente (y postergada).

Si la LOGSE se hubiera cumplido, este año tendríamos saliendo de los COnservatorios la primera promoción de músicos que deberían haber sido más capaces, y sobre todo de músicos formados específicamente para ejercer la docencia con un contenido razonable. En qué medida esto sea cierto o no (todos nos tememos que en muy poca) se verá con tiempo.

¿qué debemos hacer, según mi opinión? precisamente intentar incidir en lo que la LOGSE demanda, y hacer realidad (desde luego al coste de un notable esfuerzo suplementario por parte sobre todo de los profesores) un verdadero cambio de la enseñanza. Si algo (poco) tenemos a nuestro favor es que al menos teóricamente las cosas deberían ser muy diferentes a como son. Si sólo consiguiéramos que la LOGSE se cumpliese estaríamos en Europa.

Y una reflexión final: si resulta evidente que la realidad de un centro en particular no es la que se juzga como apropiada, se debe orientar a los alumnos hacia otros Centros. Siempre hay vías para buscar ayudas si hay talento en la base. Dar por supuesto que la formación del GM debe continuar en el mismo lugar de residencia es algo que a lo mejor en Madrid parece natural, pero no debería darse por supuesto.

Vaya, al final no fui tan breve.

Enviado por: Son molinos | con fecha Enero 15, 2005 10:09 PM

Bienvenido, Son molinos. Nick que sospecho debido a la inminencia del aniversario del Quijote. Y en ese caso, no me resultas tan sanchopancesco como indica el apelativo, sino al menos tan quijotesco como yo. (¿Sabías que el mote que me ponen muchos alumnos es "el Quijote"? ¿Y que creen que no lo sé?)

Por lo que cuentas estamos de acuerdo en lo fundamental y en una gran parte de lo accesorio.

Para mí la LOGSE tiene dos partes: lo que dice y su implementación. Mientras la implementación no sea prioritaria, sus contenidos no pasan de una charla de bar más o menos glorificada. Y sostengo que el no haber establecido mecanismos para que la implementación fuese posible es el gran pecado de esa ley.

Te pongo un ejemplo que se sale de la LOGSE. Dos hermanos, antiguos alumnos míos que acabaron sus estudios en Amsterdam y Viena, respectivamente, discutían un día frente a mí porque uno de ellos tuvo clase de ritmo hindú y el otro no. El que no, sentía que había perdido algo en su formación.

Tú y yo, por ejemplo, sentados en un bar y comentando el caso, podríamos pensar que sería interesante que existiera esa asignatura. Lo que pasa es que me temo que ambos somos suficientemente profesores como para suponer que si queremos esa asignatura importamos o formamos profesores. Ponerlo en un papel, hacerlo legal y luego dejar que cada centro se arregle, sabemos que no funciona.

¿Esfuerzo suplementario de los profesores? Sí, pero sólo si los alumnos tienen alguna voz, o hay algún tipo de control. De lo contrario el profesor puede establecer una cómoda satrapía y tiranizarlos durante años. Hasta que no haya sistemas que castiguen al mal profesor, e, incluso mucho más importante, premien al bueno, cada uno hará lo que le parezca oportuno.

De ninguna forma quiero volver al plan anterior. Pero funcionaba mejor, sobre todo porque años de roce habían limado sus asperezas. A la LOGSE le pasará igual. Pero sería bonito pensar en NO sacrificar generaciones de alumnos hasta que eso ocurra, y diseñar un plan viable.

Mis puntos para ello serían que se diera una mínima comunicación entre grado medio y superior —en que ambas partes tuviesen peso—, que se contara con asignaturas referidas a música contemporánea —Atocha las ha rechazado—, que los profesores fueran elegidos por su capacidad y no por comisión de servicios y que los seminarios tuvieran poder sobre las programaciones individuales. Para empezar.

Personalmente siempre he recomendado a mis alumnos que busquen el mejor conservatorio, no el más cercano. A la mayoría la recomendación les sobra: Atocha quiere mantener una reputación de calidad a base de coger muy pocos alumnos, y a estos tratarles como ignortantes y desinformados.

Dos últimas cosas: quiero dejar claro que creo que en el fondo pensamos muy parecido. Tú defiendes la LOGSE en cuanto a contenidos más interesantes y eso no lo discuto. Yo la ataco en cuanto a implementación chapucera hasta extremos casi delictivos y en tu comentario no pareces pensar muy diferente.

La otra es que seas tan extenso en tus comentarios como creas oportuno. Si son larguísimos, pártelos en dos o tres. Éste a mí me ha parecido de duración razonable.

Enviado por: Carl Philip | con fecha Enero 15, 2005 10:47 PM

Carl Philip , mi naturaleza , por suerte o por desgracia es sacarle un sentivo positivo a todo, incluso a las peores cosas...(aunque con la LOGSE ni lo he intentado , porque sé que es casi misión imposible...jeje...) No , en serio , me refiero a que...ya que esto está tan realmente MAL , sobretodo en España (digan lo que digan , para mi es así) es una forma de realmente tener que luchar por lo que amas. En nuestro caso , hemos tenido la mayor suerte teniéndote a tí como maestro (me gusta más este término , me parece más respetuoso y acorde con el caso :p) pero tal vez no la hayamos tenido con otros profesores , y viceversa en otros casos. A lo que quiero llegar , esque esta es una profesión en la que de verdad tienes que buscarte la vida , trabajar duro , y sobre todo , amarla (que es por lo que se supone que lo hacemos ,aunque algunos lo olviden...). Creo que nada es gratis ( la recompensa es aún mayor luego además) Asi que , que la gente no se desanime , no tirar la toalla nunca , (bueno , si se puede ayudar a estos profesores "logsianos" reavivándoles su pasioncita escondida o mejorar la enseñanza , mejor) A mi , lo que me dan mas que nada es penita. En fin , al menos , tenemos esta web , e incluso algunos tenemos a "Don Quijote" en vivo y en directo , que por cierto , os cuento un cotilleo: sus clases , además de ser tan geniales como las han descrito mas arriba...son muy divertidas :p Se hacen amenas (pasan volando) y encima nos cuenta curiosidades sobre los compositores..vamos , mas o menos como en la web..pero..bueno ya me entendéis :) Thank you Carl ;)

Enviado por: Emey | con fecha Enero 16, 2005 05:19 PM

Me acaban de enviar esto en un mail, lo he partido en 2 posts .

-----LA MÚSICA COMO PROFESIÓN-----
por Manuel Barón
De las múltiples profesiones con las que podemos tener "derecho a retribución" (me refiero a las honradas), existen algunas con un gran componente vocacional. Esta vocación, que en el caso de las artes suele despertarse a edades muy tempranas, a menudo está ligada a un entorno familiar y social; aunque en algunas ocasiones surge por generación espontánea.
Uno de los casos de profesiones vocacionales es la música, donde podemos encontrar a personas "privilegiadas" que han logrado convertir su don en su profesión. Y esta es la primera impresión que puede producir a los ajenos a ella que, por otro lado, no está lejos de la realidad, aunque esta realidad no es tan sencilla.
En primer lugar, esta situación de "privilegio" no es en absoluto un regalo, sino fruto de un esfuerzo y un trabajo duro y constante. Poder llegar a ser un instrumentista es una ardua tarea, en la que el esfuerzo y la ilusión casi nunca son proporcionales a las satisfacciones, tanto artísticas como profesionales (¡y no digamos las económicas!). La relación de un músico con su instrumento llega a ser a veces más estrecha que con la familia o con los amigos; incluso que con la de su pareja. En este sentido, tu pareja o tus amigos pueden comprender que algún día no les dediques el tiempo ni la atención necesarias; el instrumento no. De hecho son muy pocos los que soportan la tensión y el trabajo que se requiere para tal menester, y la mayoría abandonan por el camino (no digo que con mal criterio).
Si no fueran suficientes todos estos obstáculos, nos encontramos con el inestimable "apoyo" de las instituciones educativas, con sus vacíos legales, irracionalidad en la implantación de reformas, no inclusión en el espacio universitario...; y otros aspectos más prosaicos, como son el apoyo a las Escuelas privadas (eso sí, no a cualquier escuela privada...), cuando hay centros públicos que se caen, literalmente, a pedazos.
En este paradisíaco entorno surgen, de vez en cuando, instrumentistas capacitados en nuestro país, con el ánimo de poder desarrollar su profesión. Para ello se presentan a pruebas en las que tienen que competir con profesionales de todo el mundo. Imagínense si trasladamos esta situación a cualquier otro gremio: no se cuantos médicos o ingenieros que no fueran españoles (sin desmerecer en absoluto la valía de nuestros profesionales) coparían los puestos de trabajo, ¡con lo bien que se vive aquí! Si a esto le añadimos la costumbre de algunos directores "estrella", que suelen ser españoles, de no ver con buenos ojos a sus compatriotas (que mejor que ver, tendrían que escuchar).
Tampoco quisiéramos dar la impresión de que los músicos tienen prácticamente que abrazar el celibato y dedicarse a una vida de sacrificio y penurias (aunque en épocas no muy lejanas en la historia sí haya sido así). No, la música da satisfacciones; no muchas pero sí grandes. Solamente el que ha estado en un escenario tocando ante el público puede saber lo que supone la mezcla de estos ingredientes junto con la música.

La mayoría de la gente que asiste a un concierto no tiene idea del esfuerzo del que estamos hablando. Pero también es cierto que no tiene por qué saberlo. El público tiene derecho a escuchar lo mejor que se le pueda ofrecer; no obstante, tampoco puede pensar que quienes están detrás del atril no son personas como ellos, con las mismas sensibilidades y vulnerabilidades ("cuando les pinchan, también sangran...").
A un músico que trabaja en una orquesta le gustaría conocer su horario de trabajo, saber cuando va a disponer de vacaciones, si el año próximo va a continuar en su puesto de trabajo..., en fin, todas esas "nimiedades" que desearía conocer cualquier persona de su puesto de trabajo. También le gustaría saber que si algún día tiene una enfermedad o un accidente va a tener cierta seguridad. La mayoría suelen tener pareja y planes de formar una familia, para lo cual dependen de cierta estabilidad laboral.
Me parece casi imposible creer que haya gente que piense que un músico con un contrato precario rinde mejor que con mejores condiciones laborales; o que piense que solo los músicos "mediocres" reclaman estabilidad laboral. La imagen de "orquestas felices" en esta situación nos lleva más a pensar en que interpretan la situación de "Esclavos Felices", y no precisamente de Arriaga (nos consta, además, de que estas situaciones distan de ser idílicas).
De la misma manera que se exige seriedad en las interpretaciones, creo que es de recibo que esta misma seriedad se exija tanto a los responsables de las instituciones como a la crítica, trasladando a esta profesión todas las prerrogativas de cualquier otra en nuestro país, y no pretendiendo que el trabajo en orquesta se convierta en una profesión liberal, dependiendo del arbitrio de los gestores de turno, que bien podrían pensar en invertir los recursos de todos de manera más racional, para que en el futuro podamos encontrarnos con músicos españoles con la formación suficiente (que por cierto, ya los hay) y puedan llenar las Orquestas y los Auditorios que tanta prisa se dieron en construir, empezando, como siempre, la casa por el tejado.

Enviado por: Ludwig Jäger | con fecha Enero 18, 2005 11:33 PM

Sin querer lo metí todo en uno .

Enviado por: El de antes | con fecha Enero 18, 2005 11:35 PM

"sobre todo , amarla (que es por lo que se supone que lo hacemos ,aunque algunos lo olviden...) (Emey)
En mi humilde opinión, el amor por la música, tu puesto de trabajo o la vida en general es tan sólo un factor más perteneciente a ese complejo sistema de desengaños y alegrías que es el camino de la vida, y no el camino en sí. Me explico: No creo que sólo sea el amor por la música lo que mueva a Carl Philip y a sus compadres profesores a darnos sus [magistrales] clases, sino sólo un instrumento más que los ayuda a luchar contra el sistema establecido (vulgo establishment) por la supervivencia de la inteligencia humana (en peligro de extinción, no sólo debido a la L***E -no me atrevo a pronunciar este infernal acrónimo-, sino también a productos de nuestra obnubilación como pueden ser Gran Hermano o David Bustamante) junto con su natural instinto de divulgar cultura y emociones. Esperemos que haya más Carl Philip en el mundo o seremos derrotados. *Suspiro*

Enviado por: Der Taktsektenführer | con fecha Enero 22, 2005 02:22 PM

Es la primera vez que entro en esta página y llevo dos horas y media dentro sin encontrar el momento para salir de ella, porque siempre encuentro algo interesante para leer.
Solo queria decir que soy alumna tuya y estoy encantada con tus clases, no doy mi nombre por eso del peloteo y demás. Tengo amigos que tienen horror a las clases de armonía y sólo ven que la culpa no es de la asignatura cuando les cuento como son las clases nuestras.
Te agradezco que sigas pensando en los alumnos cuando enseñas, hay profesores que tras un par de añitos parece que en vez de dar clase van a dar una vuelta por el consevatorio para cumplir con el horario.
muchas gracias.

Enviado por: AADD | con fecha Febrero 25, 2005 10:05 PM

Gracias a tí, AADD. Se hace lo que se puede.

Enviado por: Carl Philip | con fecha Febrero 27, 2005 07:19 PM

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