Enero 27, 2007
Wikilearning
Una breve nota para comentar que acabo de encontrar una gran cantidad de los artículos de este blog, así como de los contenidos del resto de la Web reproducidos en Wikilearning. ¿Por casualidad tenéis alguna referencia del sitio? Porque no deja de extrañarme que no me manden ni un email para decirlo.
Posted by Carl Philip at 11:41 AM | Comments (3) | TrackBack
Enero 15, 2007
Viajar con ordenador de mano
Algo dije de comentar cómo voy sintiendo esto de escribir en mi ordenador de mano, palmtop, handheld o como quiera que haya que llamarlo ahora. Éste es el cuarto artículo que escribo con él en mi periplo madrileño de esta semana, uno en el autobús a Madrid, tres en el tren de vuelta.
Se me hace extraño, para comenzar, la forma de escribir, con el lapicerito o estilo. Aunque mi aparatejo es capaz de entender mi escritura manuscrita -no es pequeña hazaña-, hace muchos años que soy más eficaz con un teclado. Por el momento escribo dando con el lapiz en las teclas correspondientes de un tecladito virtual que me aparece en pantalla. Mucho más rápido que escritura manual, pero menos que mi feroz técnica de cuatro dedos y medio en un teclado real. Será por esa mayor lentitud que adjetivo más y tiendo a la anáfora. No me explico, en cambio, por qué parece conducir a que emplee mucho más de lo que suelo la primera persona. Misterios de la informática, supongo, como misterioso me resulta por qué parezco saltar ás de tema.
Según voy escribiendo, introduzco a mano el escaso código HTML que empleo. El justo para que aparezcan cursivas, negritas y cambios de párrafo. No necesito ningún programa especial para llevar blogs, aunque se que existen. Códigos más complejos, como por ejemplo vínculos a otras páginas, tendrán que esperar a que pueda comprobar las URLs en el ordenador. Voy, por cierto, abandonando la costumbre de cuidar las baterías del aparato como si fuesen las últimas palabras de un santo moribundo. Llevo usándo el cacharrillo cuatro horas ininterrumpidas, y aún me queda media carga. Eso sí, las dos horas de música con que lo cargué se han quedado cortas. No así los 32 -soy así de ávido- libros electrónicos. Para la próxima, meteré al menos seis horas de música y algún libro más.
Llegaré a Zamora en una hora, a eso de las dos de la mañana. Cuando duerma y despierte descargaré estos archivos al ordenador y emplearé las funciones de mi programa de blogs para ir distribuyendo en varios días estos artículos. Si estáis leyendo esto, es que lo logré. Aunque mi aparatejo tiene, con el auxilio de una tarjeta, funciones WIFI, no me parece necesario usarlas. Reconozco, eso sí, que se me hace raro no haber publicado lo escrito hace dos días. Con todo, añoraba escribir en mi blog y el cacharrillo lo hace posible.
En fin. Me duele la mano de sujetar el estilo, y tengo la vista cansada. En un viaje de vuelta normal, estaría ahora mismo desesperado, cansado y nervioso. Prefiero el dolor de mano. Y aún hay algunas maravillas más en la máquina, que ya habrá ocasión de comentar. Volveré a escribir en el próximo viaje
Posted by Carl Philip at 11:00 AM | Comments (4) | TrackBack
Diciembre 16, 2006
Hermoso regalo navideño
La fundación Mozarteum pone a disposición de todo el que lo quiera las partituras completas de Mozart. No podrían haber buscado un regalo de Navidad más apetecible. Gracias. ¡Y la edición es excelente!
Posted by Carl Philip at 12:20 PM | Comments (2) | TrackBack
Mayo 06, 2005
Skype
No me gusta lo más mínimo hacer publicidad. Con todo, tampoco me parece honesto el comportamiento de compañías como Telefónica (daría razones, pero no es el momento).
En todo caso, lo que quería contaros es que mi amor de amores, M, no vive en mi misma ciudad. En los recientes meses, hemos gastado —con todo gusto— un dineral en teléfono.
Desde hace unas semanas, estamos empleando Skype, un programa gratuito que permite aprovechar las líneas ADSL para hablar gratis. Hablamos mucho más y con gran placidez. Lo recomiendo.
Posted by Carl Philip at 01:00 AM | Comments (2) | TrackBack
Enero 10, 2005
Alabanzas informáticas
Escribo este anuncio desde el ordenador nuevo que me han traído los Reyes —además de verdad: ha sido realmente un regalo—. Llegó hoy, pero lejos de mí el reprochar a sus majestades el retraso. Muy por el contrario: estoy encantado.
Uno tiene muchas quejas sobre el mundo informático. Justo es, por aquelllo de noblesse oblige, alabar lo que lo merece. Mi nueva máquina venía con una espléndida utilidad que, interconectando mi ordenador antiguo con el moderno, ha copiado cada cosa en su sitio, ha reinstalado en el nuevo todos los programas, y ha reconstruido todas mis personalizaciones. El trabajo que normalmente me lleva un par de días concentrado — uno ha cambiado de ordenador ya algunas veces—, se ha realizado automáticamente en una hora.
Programador desconocido, gracias. Ése es el camino que debería seguir la informática.
Posted by Carl Philip at 10:26 PM | Comments (12)
Septiembre 21, 2004
Algunas direcciones interesantes
Partituras y archivos MIDI gratuitos.
De cara al próximo artículo sobre el BWV 668 de Bach, he pensado que hay cosas que podrían interesaros.
En primer lugar, en esta web tenéis un listado de sitios en que se ofrecen partituras grátis.
Por otra parte, en Choral Public Domain Libray, podéis encontrar cosa de 7.600 partituras de dominio público para coro, entre ellas una gran selección de corales vocales de Bach. Me encanta el lema del sitio: If you love something, set it free.
En esta página tenéis una buena colección de archivos MIDI con la obra de órgano de Bach, entre otras, tres versiones del BWV 668. En la misma web, en esta dirección disponéis de una amplia cantidad de MIDIs con los corales vocales.
Divertíos.
Posted by Carl Philip at 04:17 PM | Comments (0)
Septiembre 14, 2004
Takemitsu en la Wikipedia
Satisfacción de un anhelo largamente sentido.
Al fin me atreví. He corregido ampliamente un artículo de la Wikipedia en inglés. Concretamente, el referido a Takemitsu. En su momento, cuando vea como reacciona la junta editorial (o sea, los lectores) a mis cambios, me atreveré a hacer correcciones más profundas (que las necesita) y a escribir un artículo completo para la Wikipedia en castellano, que no dice nada de él. Y a partir de ahí, muchos artículos hacen falta en la castellana.
Incidentalmente, ya se alzan voces sospechando que la Wikipedia va a superar a la Enciclopedia Britannica en menos de cinco años. No digo tanto, pero ciertamente las actualizaciones son más frecuentes. Y por lo mismo hay temáticas en ella que la Britannica ni siquiera podría considerar.
Posted by Carl Philip at 09:30 PM | Comments (0)
Septiembre 04, 2004
La vuelta
Consideraciones ante el comienzo del curso.
Llega la hora de volver a las clases. Es un poco inevitable valorar en estas fechas el sistema educativo y notar una serie de posibilidades que no se aprovechan.
Tecnología.
El ordenador en las aulas es un mito. No hablo sólo de que haya pocos, sino de que hay que saber qué hacer con ellos.
Enseñar a los alumnos a manejar un determinado programa es ligeramente absurdo: aparte de que supone una toma de postura a favor de una determinada compañía vendedora de software —publicidad, en suma—, es un conocimiento efímero. En un máximo de tres o cuatro años el software habrá cambiado hasta ser irreconocible.
Más interesante sería enseñar para qué cosas se puede usar un ordenador. Para esto sería casi imprescindible contar con una conexión de banda ancha a Internet en el aula, cosa que jamás ví (ni de banda ancha ni estrecha) en aula alguna. Con esta conexión también se podrían publicar contenidos por parte del profesor que fuesen consultables por los alumnos, o los propios alumnos podrían compartir trabajos, apuntes, o experiencias con alumnos de otros centros y paises.
Sería igualmente bueno contar con proyectores de ordenador ("cañones", como se denominan a menudo) para usar interactivos y escaneos en el aula con eficiencia. Mi experiencia es que puede acelerar el proceso de análisis de una partitura enormemente. Pero los pocos proyectores que he visto en centros están en los salones de actos, no en las aulas. Resulta normal porque si los hay, hay uno, y debe quedar disponible para todos los profesores.
Se ve por ahí publicidad de pizarras electrónicas capaces de mandar a los portatiles de los alumnos lo que el profesor haya escrito en ella sin más que pulsar un botón.
Todo lo anterior me parece un uso no del todo realista de la tecnología. No podemos esperar que cada alumno tenga su portatil y lo traiga a clase, como antes no esperábamos que trajese su máquina de escribir.
¿Cuáles son los objetos tecnológicos de mayor éxito en los últimos años? Mi opinión es que los teléfonos móviles, los reproductores de mp3 y las cámaras digitales, a veces incluso combinados en un único aparato.
Muchos de los reproductores de mp3 admiten la prestación de grabar voz. Los alumnos podrían dedicar la clase a atender sin la distracción de tomar apuntes si se usara bien esta posibilidad, ya tomarían los apuntes en casa a su propio ritmo. Los profesores podrían preparar contenidos en la comodidad de su propia biblioteca, con todos sus libros y grabaciones a mano —en el aula siempre te falta el ejemplo adecuado—, poniendo tantos ejemplos —que además el alumno escucharía tantas veces como desease— como fuera permitido por las leyes sobre "uso pedagógico legítimo".
Con las cámaras digitales podría acabarse con la necesidad de copiar lo que se escriba en la pizarra —en el caso de ejemplos musicales, sería un tiempo precioso—.
Se me ocurren más posibilidades, pero voy a resumir: la evolución de la sociedad parece dirigirse claramente a dispositivos digitales pequeños y baratos. En esa dirección deberíamos movernos. Además muchos de esos dispositivos son objeto de deseo para los alumnos, por lo que podemos contar con que dispongan de ellos. Y, en todo caso, por el precio de una de las pizarras aludidas anteriormente, podemos dotar de aparatos de este tipo a los alumnos, aunque sea en préstamo.
Contenidos
No sé si alguien que no sea profesor de música en España puede comprender lo férreamente que nos impone contenidos la LOGSE.
Hablo sólo de mi caso, como profesor de Análisis y Fundamentos de Composición, pero el sólo hecho de estar preparando a los alumnos para un examen de ingreso, me obliga, si soy leal a mis alumnos, a enseñarles lo necesario para aprobar ese examen, lo que significa una determinada visión de la armonía tonal y un repertorio restringido.
Llevo muchos años convencido de que es un error. Preferiría empezar por músicas similares a las que el alumno tiene asimiladas, o al menos por las que le atraen.
Es invariable que en las primeras clases, al improvisar cualquier ejemplo modal para que se entienda porqué la tonalidad necesita sensible, algún alumno salte diciendo que es mucho más bonito de lo que a ellos les pido que hagan.
Es igualmente invariable que en esas mismas clases, cuando les pido que hagan sus primeras melodías, al menos la mitad de los alumnos realicen líneas dóricas, eolias y frigias.
¿No sería mejor estimular así su fantasía y creatividad, y dejar la armonía tonal para una especialización tras un par de años de "composición general", por darle un nombre?
En experiencias fuera del conservatorio he comprobado que la comparación entre piezas de Boulez, Ligeti, Bartok y Bach no sólo deja muy clara la relación entre tónica y dominante, sino que deja claro que es un caso particular de un fenómeno más amplio, que en la propia tonalidad ocurre de más formas.
Además este tipo de enseñanza estimula el análisis rítmico, tan descuidado en obras tonales.
De nuevo, más cosas se me ocurren, pero lo dicho puede, quizá, ser suficiente para que quede claro que pienso que se necesita un replanteamiento profundo.
Posted by Carl Philip at 01:32 PM | Comments (18)
Agosto 07, 2004
¿Tienes derecho a tu propio nombre?
Felicitaciones a Katie Jones
No sé si estaréis enterados de la historia.
Katherine Tarbox, de joven, fue molestada sexualmente por Internet. A resultas de ello, mucho más mayor escribió un libro relatando la experiencia, al que tituló "Girlie.com".
La editorial Penguin decidió cambiar el título porque al parecer ese nombre de dominio pertenece a una página porno. El nuevo título fue "Katie.com".
El caso es que el dominio "Katie.com" pertenece a Katie Jones, que lo usaba fundamentalmente para colocar fotos de sus bebés y mantener su currículum.
A la salida del libro, las visitas a la página aumentaron espectacularmente, pensando que pertenecía a la autora del mismo. Millares de e-mails, alabando, criticando o amenazando por el libro. Tiempo y ancho de banda desperdiciados para los propósitos de Katie Jones.
La autora tuvo que retirar sus páginas para poner un blog de protesta. Tiempo perdido. Y la gente que buscase su currículm no lo encontraría.
Penguin no aceptaba cambiar el nombre del libro bajo ningún concepto, con una actitud bastante amenazante. Es más, mandó un abogado a Katie Jones que, de bastantes malos modos le exigio que REGALARA el dominio a Penguin, bajo la excusa de que "Katie.com" no estaba registrado como marca comercial. Leed el presente párrafo dos veces y pensad en las consecuencias que podría llegar a tener esta argumentación.
La historia tiene final feliz. Los internautas empezaron a lanzar valoraciones negativas al libro en amazon, haciendo siempre referencia a esta historia. Ante la bajada de la puntuación, Penguin ha reaccionado y ha cambiado el título al libro, que ahora se llama "A Girl's Life Online". Los internautas han contestado valorando ahora el libro positivamente.
Dos buenas noticias:
- Por el momento, tenemos derecho a conservar nuestros nombres personales, y los de los dominios que hayamos comprado. A menos, claro, que una gran compañía los desee. ¿Cuantos de nosotros hubiésemos aguantado ese tipo de presión por parte de una multinacional?
- La acción de los internautas ha sido eficaz. Cada vez en más campos ocurre así. A lo mejor podemos contar mucho más como internautas que como súbditos de nuestros gobiernos.
Posted by Carl Philip at 09:00 AM | Comments (0)
Derechos de autor y copyright
Unas puntualizaciones
Acabo de leer en Slashdot la siguiente noticia, que veo confirmada aquí.
Para el que no quiera seguir todos los vínculos, se trata de una iniciativa del gobierno británico, y a punto de ser imitada por el estadounidense, para impartir clases a los niños sobre el mal que se hace al mundo bajando música de Internet —os recuerdo que hay muchas formas legales de bajar música de Internet—, clases financiadas por las compañías discográficas. Compositores como Lloyd Weber han protestado diciendo que si se trata de proteger a la música, mejor debería gastarse el dinero en dotar a las escuelas de instrumentos y material, punto de vista que me parece, como mínimo, defendible.
Esta carta me parece una excelente respuesta, ante un tema que me ha hecho sentir escalofríos. Oigo ecos de las distopías de Ciencia Ficción en que las compañías comerciales controlaban la educación.
Pero me da la sensación de que sobre este tema se ha escrito poco que sea sensato en castellano. Y, desde luego, antes de entrar en la inmoralidad básica de explicar a los niños que tienen que comprar discos antes de enseñarles a disfrutarla, hay que revisar los puntos esenciales del tema. Aquí van unos pensamientos desordenados, por si procede el debate.
- No me atrevo a poner en esta web MP3s de mis obras porque, al parecer, debería pagar a mi sociedad de gestión de derechos de autor, que a su vez, por el tipo de repartos de beneficios —se paga poco a los que tienen bajos ingresos, para que quede mucho para los que más ganan (Robin Hood a la inversa)— que tiene, se lo cedería a alguna estrellona del pop. ¿Dónde están mis derechos como autor?
- De las pocas partituras que he editado, las editoriales se reservan el derecho a hacer cuantas modificaciones a la obra les parezcan oportunas. ¿Dónde están mis derechos como autor?
- Vivimos en un mundo en que parece que hay que garantizar a todo el que gana dinero en grandes cantidades —por ejemplo, las compañías discográficas—, que va a seguir ganándolo para siempre. Es más que evidente que las editoriales de música, las compañías discográficas y las sociedades de gestión de derechos de autor no han hecho un esfuerzo serio por adaptarse a los nuevos tiempos. Renovarse o morir es una máxima que me parece aplicable.
- La distribución electrónica de música da beneficios a las compañías que la practican —véase el espectacular éxito de Apple con sus tiendas online— y a los artistas —véase esta carta de un artista suplicando que le pirateen—. Resulta pues insostenible pensar que la población no desea gastar dinero en música. Quizá lo que pretenden es pagar un precio justo.
- Mis derechos como autor implican que pueda elegir el medio por el que distribuyo mi música, o si deseo regalarla. Las leyes que digan lo contrario no son éticas.
- Hay una diferencia notable entre defender la música y defender a las discográficas.
- En otros medios (libros, cómics…) se está dando cada vez más que la distribución gratuita por Internet se acabe convirtiendo en una buena fuente de ingresos según se consolida una base de seguidores —según una escala de la que estaría bien hablar otro día—. A ver si aquello de que la música no da dinero va a ser culpa nuestra.
- Las leyes que pretendan delimitar las mareas están condenadas a no cumplirse.
Posted by Carl Philip at 07:55 AM | Comments (1)
Julio 29, 2004
Copyright
Una opinión interesante
Buscando por la red a ver si encontraba información actualizada sobre la conferencia de Ghent, he encontrado esta opinión sobre el copyright.
No voy a tomar partido sobre ella salvo para añadir esto: es necesario un replanteamiento profundo del copyright y de las sociedades de gestión.
Posted by Carl Philip at 03:21 PM | Comments (0)
Junio 26, 2004
Takemitsu y la Wikipedia
Un hermoso proyecto, y útil. El interés de los proyectos participativos
En la profundización del estudio que estoy realizando sobre Takemitsu, he necesitado comprender mejor la historia reciente de Japón —que es, por cierto, fascinante—. Sobre todo ciertos temas, como el fin del periodo Edo o la restauración Meiji, son de la mayor relevancia para entender las circunstancias especialísimas que conducen a la obra de este compositor.
Aunque andaba con idea de buscar y comprar bibliografía a este respecto —y lo haré, probablemente de todas formas—, hoy he encontrado un auténtico filón en la Wikipedia, que me ha dejado más que bien informado. En algún otro artículo hablé de ella, pero no está de más decir que es una enciclopedia construida por medio de la colaboración y la comunidad de intereses de sus usuarios. Y, en esa medida, más actualizada que ninguna otra, y llena de referencias que otras enciclopedias probablemente desdeñarían.
El artículo sobre Takemitsu, quizá es pobre. Pero, por ejemplo un artículo específico hablando sobre cómo la música occidental llega a Japón, es de la máxima utilidad. Y los artículos sobre historia y cultura son profundos y largos. Eso, en la versión inglesa, hay que reconocer que la versión en castellano no está a la misma altura. Tendremos que animarnos.
Posted by Carl Philip at 05:48 PM | Comments (2)
Junio 18, 2004
El precio de los discos
Adaptación de las discográficas y editoriales a Internet. ¿De verdad que los discos y partituras deben ser tan caros?
Esta semana ha sido pródiga en compras de partituras y discos: el verano es un buen momento para tomarse las cosas con calma. Y me doy cuenta ahora de que ni uno sólo de estos materiales los he comprado en persona, sino todo a través de Internet. Mira que me puede llegar a gustar estar en una tienda, mirar CDs, encontrar cosas que no conocía… Y, sin embargo, me veo forzado a comprar por Internet. La mayoría de los discos que busco son de editoriales que no distribuyen en España, están agotados o están a precios tales que por uno que comprase fìsicamente, puedo comprar dos en la red.
De partituras, ni hablemos. Aparte de que siempre hubo poco, y este poco, nada variado, los precios son exorbitantes. Y es tan fácil y barato comprar fuera…
Se habla mucho últimamente de si Internet asesina la cultura o le hace cosas peores (el término asesinar es exactamente el que se emplea por algunos estamentos que deberían ser más prudentes). A mí, me está posibilitando acceder a ella. Quizá un ejemplo de mis recientes compras sea esclarecedor.
Buscaba partituras de un compositor que ha publicado en cuatro editoriales. Tenía un presupuesto limitado. Una de las cuatro editoriales tenía tienda en línea. Otra, al menos ponía los precios. La siguiente, al menos daba una dirección de correos para formular preguntas. La siguiente también, pero no me ha contestado. En el orden que las he dicho, es en la proporción en que he comprado. Mucho a la primera, nada a la última. Según lo fáciles que se pongan las cosas, responde la gente, por lo menos la parte de ella representada por mí.
En cuanto a discos, no quiero hacer publicidad, pero me resulta sorprendente que haya compañías discográficas que están boyantes vendiendo los CDs a la quinta parte o menos (literalmente) que otras empresas. La compañía a la que me refiero (la no cara, para quitarle cualquier connotación peyorativa a "barata") Ha puesto recientemente más de CUATRO MIL CDs disponibles en línea por un precio bastante moderado (una suscripción y ya dispones de todos los CDs).
¿De verdad la cultura está siendo asesinada por Internet? ¿No estaremos asistiendo a las quejas de los que no han querido adaptarse y proporcionar alternativas acordes a la marcha de los tiempos?
Posted by Carl Philip at 03:21 PM | Comments (2)
Junio 10, 2004
Microsof(t)ía
Respeto a la elección individual, en todos los sentidos.
Mi línea ADSL ya funciona. Y ha sido complicado: no empleo Windows, sistema por cuyos usuarios siento el mayor de los respetos Mi proveedor (Telefónica) me facilitó un CD con instaladores para todos los tipos de Windows. He visto el instalador en acción y lo encuentro torpón. Tras mucho buscar (Internet nos proporciona una cierta defensa contra estos casos), y con ayuda de mi amigo Luis Miguel, encontré una forma sencillísma de configurar el router: a través de un navegador web, opción que no estaba documentada en el manual de mi proveedor (ni, por supuesto, los parámetros que debía introducir). Los navegadores web existen para todos los sistemas operativos. Documentar esta posibilidad significa mostrar respeto para las elecciones de todos los usuarios. Y, posiblemente, conseguir una mayor clientela.
¿Como reaccionarían los automovilistas si la gasolina que se vendiera fuese sólamente para Wolkswagen? ¿Aceptarían tener que cambiar de automóvil?
Lo de la configuración del router es un sólo ejemplo de una actitud cada vez más extendida. Una filosofía pequeña, una microsofía, digamos. Se resumiría en proveedores de servicios que parecen afirmar: lo que yo uso es lo mejor, y si los demás usan otra cosa, allá ellos. Algo hablé de esto en relación con el SIFF.
Cada vez más servicios (p. ej.: el programa PADRE de hacienda) nos obligan a usar un sistema operativo concreto. Sea cual sea la opinión que uno tenga de los fabricantes de ese sistema, lo cierto es que intentan ganarse la vida (bueno, y la de sus bisnietos, o los bisnietos de los bisnietos, y puede que se les puedan poner unos peros). Pero que tantos otros servicios nos hagan depender de ese sistema supone una miopía enorme, y, en mi opinión, una intromisión intolerable en la libertad de tener cada uno los hábitos de consumo que le parezcan adecuados.
Enrique Blanco
Posted by Carl Philip at 03:57 PM | Comments (0)
Junio 03, 2004
Proyectos participativos
Súplica en su favor. Riquezas inesperadas.
Acabo de terminar la última versión de ”LéXXIco”, ese glosario en línea sobre música del siglo XX (y XXI ya) que he venido manteniendo durante los últimos años. La verdad es que tendría que aumentarlo mucho, pero, aunque tengo las entradas listadas, sólo preparadas para definir, siempre me produce una mala sensación, por dos razones. La primera es que se me ha plagiado reiteradamente, cosa que me irrita cuando lo único que pido es que se cite mi autoría. Pero la segunda es una gran sensación de fracaso por la escasísima participación que he logrado en que la gente aporte nuevas entradas.
Existe un proyecto llamado WIKIPEDIA que es una gran enciclopedia, en múltiples idiomas, creada por los usuarios que la visitan. Cualquiera puede añadir nuevas entradas o matizar las definiciones. Y como los internautas son personas de muy variados intereses, los contenidos de esta enciclopedia son mayores y más variados que los de una enciclopedia convencional, además de que, obviamente, sus contenidos están muy actualizados. Algo así quisiera para LéXXIco, el cual, por cierto nunca he incluido en la Wikipedia porque no sé hasta qué punto la información en castellano sobre términos contemporáneos pueda interesar a los usuarios.
Internet está propiciando nuevos modelos de trabajo y hasta vida. Estamos acostumbrados a estructuras piramidales, en las que el vértice superior (un gobierno, una editorial…) da las directrices para que se realice un trabajo por parte de la base de la pirámide. Wikipedia, y otras muchas ideas de este tipo representan una estructura sin vértice superior, autoorganizada y autogestionada. Propone así una nueva forma de trabajo, interesantísima y que funciona. Y, ¿por qué no pensar en aplicarla a otros ámbitos como la gestión de empresas, de estados…?
En fin, animaos a participar en LéXXIco, por favor.
Enrique Blanco
Posted by Carl Philip at 03:39 PM | Comments (0)
El peligro de los formatos
¿Qué puede hacer uno para distribuir sus partituras?
Hoy he “colgado” lo que va de la web (curioso término el de colgar, pero me niego a decir que la he uploadeado, subido o cualquier cosa de ese cariz). La página que habrá en un futuro próximo con algunas de mis obras está en construcción. Parecería lógico que hubiese sido una de las primeras que hiciera, supongo, pero me he encontrado con un problema: decidir formatos informáticos. Yo quisiera poner mis partituras disponibles para el que las quiera. ¿Cómo hacerlo de manera que no haya dificultades por parte de quien las descargue para leerlas?
La mejor opción, aparentemente, sería ponerlas en formato de Sibelius (programa excelente de edición de partituras), aprovechando que tiene una posibilidad para colocar partituras en Internet e incluso hacerlas sonar. El usuario que quisiera descargarlas, no tendría más que bajar de la Web de Sibelius un módulo para su navegador y ya podría leer e imprimir la partitura.
Sin embargo, no me decido. A lo largo de mi vida he hecho partituras con media docena de programas, muchos de los cuales se han discontinuado, por lo que bastantes de ellas, ya no puedo leerlas, y debería volver a escribirlas con un programa distinto. Y, al paso que avanza la informática, es de esperar que me vaya a seguir pasando lo mismo durante varios años.
Hace un tiempo, se hablaba del SIFF (Score Interchangeable File Format), como un hipotético formato de archivo que serviría para que todos los programas de edición de partituras pudieran entenderse entre sí, algo así como lo que representan el RTF en texto, el PDF en maquetación, el AIFF en audio, el TIFF, en imagen… Un formato SIFF sería valiosísimo para los músicos. La alternativa más cómoda que se usa actualmente en Internet es poner las partituras como imagenes —típicamente, GIFs—, con la consiguiente pérdida de calidad para la impresión o como PDFs (lo que es problemático con los tamaños de página norteamericanos). Nada de esto es realmente satisfactorio. Uno querría poder manipular las partituras (por ejemplo, poder hacer particellas desde una partitura general, coger un coral de Bach y separar algunos acordes para poder poner ejercicios a los alumnos…). Existe alguna alternativa con programas GNU (un tipo de programas gratuitos, muy relacionados con el tan frecuentemente comentado software libre), pero, simplemente, no dan suficiente calidad, por el momento.
El peligro de los llamados formatos propietarios (los que son propios de un programa, e ilegibles por el resto), es que nos obligan a cambiar formas de usar nuestro tiempo y dinero. Existe un conocido procesador de textos que nos tiene esclavizados. La gente está tan acostumbrada a escribir con él, que, si uno tiene que recibir documentos de texto, está prácticamente obligado a tener este programa (que no es el más barato ni el mejor del mundo), o alguna alternativa (las hay en entorno LINUX). Es más, cuando llegue el momento (que alguna vez llegará, la historia lo demuestra) de que este procesador de textos se discontinúe, nos encontraremos con que buena parte de la literatura, ensayos, trabajos, etc., que circulan por la red, será un montón de bits inservibles. Evidentemente, mucha gente se preocupa de que sus documentos no vayan a tener este problema usando otros tipos de formato más abierto. Pero sigue habiendo miles de documentos en la web que emplean ese procesador. Y mientras eso no cambie, la empresa que lo fabrica va seguir ganando dinero con actualizaciones y cosas similares.
El caso de las partituras es quizá menos extendido (casi todo el mundo escribe, aunque no sean más que e-mails; pocos escribimos música). Sin embargo, si sabéis de alguien que tenga algún tipo de poder sobre la industria de la programación musical, por favor, pedid que se cree un formato SIFF. Internet es en gran medida lo que es por el formato HTML, que permite que cualquier navegador pueda ver cualquier página que cumpla sus protocolos: ese sería el ideal para el formato de cualquier clase, poder ser abierto con casi cualquier programa Y QUE LOS CONTENIDOS SEAN LO IMPORTANTE, NO LOS PROGRAMAS.
Tras esta divagación, sigo sin saber cómo voy a poner mis partituras. :-(
Por cierto, no todas las entradas del weblog van a ser tan técnicas, ni con tantas siglas, no os preocupéis. Y no todas se relacionarán con la informática, tranquilos.
Enrique Blanco
Posted by Carl Philip at 03:31 PM | Comments (1)
Junio 01, 2004
Por qué una web nueva
El remozamiento de una web
Es increible lo oxidados que tengo los conocimientos de HTML (el lenguaje en que se hacen las páginas web, para los que no lo supierais). En fin, a ver si lo recupero pronto. Una parte importante de las dificultades que estoy teniendo se deben al deseo de que la web sea mucho más fácil de actualizar que cualquier otra que haya hecho, y que sin embargo no resulte totalmente terrible a la vista (no, no es una pregunta).
Es quizá un sitio tan bueno como cualquier otro para explicar por qué creo necesitar una web tan susceptible de actualizarse.
Para empezar, no deja de ser una vergüenza lo abandonada que la he tenido durante varios años. Pero la razón principal es otra.
Creo que el mundo de la música necesita adaptarse a Internet o tendrá poco futuro.
Mis alumnos, durante todo este año, se me han quejado (¡cómo si tuviera yo la culpa!) de lo caros que están los CDs (los de música, claro). Y, obviamente, saben de la existencia de los MP3s, y no dejará de haber alguno que se los baje. Es evidente que las casas discográficas necesitan incentivos para seguir produciendo y que si no se les compran discos o ellos no cambian completamente su sistema de distribución, va haber pocas grabaciones nuevas.
Recibí, igualmente, hace poco un e-mail remitido por la asociación Celibidache en que se me informaba que la escasez de partituras de bolsillo (se editan pocas, e incluso las más básicas son difíciles de encontrar) está haciendo que la música llamada “de repertorio”, se haga incluso más limitada en número de obras de lo que ya era. Es evidente también que las editoriales de música, si deben imprimir ejemplares suficientes como para tener un número alto de partituras de bolsillo en todos los países necesitan un incentivo o cambiar completamente su sistema de distribución.
Hablar de ediciones de partituras no de bolsillo de autores vivos es de una ingenuidad que sería encantadora si no fuese trágica. De aquí que la mayoría de los autores vivos estrene, pero no reestrene: los intérpretes no tienen acceso a las partituras mientras los autores no encuentren un nuevo sistema de distribución.
Algún caso más podría poner (y pondré en otras entradas del weblog, además de analizar en detalle alguno de los aquí comentados) pero supongo que todo el mundo ha imaginado ya que el sistema de distribución que estoy proponiendo es Internet.
En alguna otra ocasión me extenderé más sobre los porqués, pero eso me ha llevado a pensar que es necesario que existan weblogs dedicados a la música (incluso weblogs pobretones, como éste, que, desde el punto de vista infórmatico no es más que un sitio web convencional en el momento en que escribo estas líneas, aunque espero convertirlo en más interactivo en el futuro, si puedo —y, dicho sea de paso, esa es una razón principal para la necesidad de una web muy fácil de actualizar—).
El caso es que la situación del músico que se enfrenta a Internet es como la de alguien que atraviesa, sediento, un desierto y cae en medio del Amazonas (inverosimilitud geográfica aparte). Hay tanto, que no se sabe elegir.
En otros oficios distintos al de la música, los weblogs parecen estar cumpliendo el papel de guía de viajeros razonablemente bien. No veo por qué en nuestro caso debería ser diferente.
Y no se entienda con esto que pretendo erigirme en guía de nadie. Simplemente, si me parece necesario que haya weblogs de música contemporánea, no me parece lógico esperar de brazos cruzados a que otro los comience a hacer. Como mínimo, a lo mejor animo a alguien a hacer bien lo que crea que yo hago mal.
Escribiré más profundamente de todas estas cuestiones. Y de otra muy fundamental, que es la de proyectos participativos en Internet.
Enrique Blanco
Posted by Carl Philip at 03:28 PM | Comments (0)
